Por Javier Diaz Salado (Fotogramas)
Con la vista puesta en la nueva y ambiciosa serie de El señor de los anillos que prepara Amazon y 15 años después de la gesta que El retorno del rey consiguió en el Teatro Kodak de Los Ángeles alzándose con 11 premios Oscar, recordamos uno de los pilares que convirtieron a la trilogía cinematográfica de Peter Jackson en uno de los referentes más queridos del género fantástico: la banda sonora compuesta por Howard Shore, cuya batuta viajó hasta en 12 ocasiones a Nueva Zelanda para empaparse del rodaje que estaba materializando la Tierra Media de Tolkien en localizaciones como Tongariro, Kaitoke, Arrowtown o Matamata.
La estrategia de Howard Shore, replicada anteriormente por genios como John Williams en Star Wars y más tarde por otros compositores como Ramin Djawadi en Juego de tronos, seguía un patrón claro: creación de una serie de temas principales asociados a unos lugares y personajes determinados en torno a los cuales se vehicularían el resto de piezas musicales de la trilogía. Es decir, una serie de leitmotivs que sonarían a lo largo de las tres películas acompañando a sus personajes y que Howard Shore fue variando y entremezclando entre sí para crear una banda sonora que fue reconocida con tres premios Oscar. Uno de ellos, el que recibió la canción principal de El retorno del rey, Into the West, fue un homenaje a un joven cineasta amigo de Peter Jackson que falleció de cáncer en 2003.
Y aunque muchos seguidores se echaron las manos a la cabeza tras la elección del compositor canadiense esperando que fueran otros como John Williams o Hans Zimmer los conductores de la música original, el tiempo ha bendecido a Howard Shore con una de las mejores bandas sonoras de la historia del cine. Imperecedera, evocadora, épica y magistral.




Deja un comentario