La nueva serie de Disney+ al parecer, cambiará mucho el panorama en el mundo de una galaxia muy lejana
El desembarco de una nueva serie de Star Wars es un evento tan ilusionante como peligroso, al menos para los que se dejan llevar por la furia de los habitantes de las redes sociales. A pura mayúscula, la opinión de algunos parece ganar tal peso que nos hace dudar de la subjetividad del criterio personal, una falacia que intentamos combatir publicando todo tipo de opiniones que generan no menos debates internos en redacción.
Su visión, radicalmente diferente a la que ofreció en los 80, nos hablaba de un universo lleno de posibilidades, una galaxia a explorar que ha terminado viéndose reducida a un puñado de ideas por culpa del lastre de la nostalgia. Tanto cuando se hace bien (‘Star Wars: El despertar de la Fuerza’) como cuando se hace mal (‘Star Wars: El ascenso de Skywalker’), esa cerrazón con el pasado no solo evita que podamos disfrutar de nuevas experiencias que adorar en el futuro, sino que hace que parte del público frunza el ceño cuando alguien se lanza a disfrutar de la aventura (‘Star Wars: Los últimos Jedi’).
Cuando hablamos de las mejores series de Star Wars, la guerra de los gustos galácticos se recrudece. La variedad de títulos en Disney+ está haciendo felices a todos los bandos, aunque no necesariamente al mismo tiempo.
«Leslye Headland, que presume de llevar toda la vida escribiendo sus propios fan-fiction de la franquicia, aprovecha sus conocimientos para hacernos sentir dentro de la saga sin necesidad alguna de rodearnos de personajes con apellidos de rancio abolengo estelar», destacamos en nuestra crítica de ‘The Acolyte’. «Hace que volvamos a querer sumergirnos semanalmente en un mundo que parece tan viejo como moderno, una fantasía espacial que, al dejar de lado a sus héroes protagonistas, vuelve a hablarnos de bien, del mal y de los que son capaces de cambiar de bando cuando se dan cuenta de que están en el equivocado».
Al profundizar en la cronología de la saga como ninguna otra serie o película hasta la fecha, los 100 años que nos separan desde que dos Jedi se topasen con un niño esclavo en Tatooine nos han permitido alejarnos del culebrón de los Skywalker y todos sus acompañantes, conociendo nuevas identidades, especies y planetas de diferentes biomas.
No hace falta alejarse del todo de los mitos conocidos para conseguirlo. ‘The Acolyte’ no deja de ser una historia sobre la prepotencia e inactividad de los Jedi fue permitió el regreso de los Sith, pero hacerlo sin contar con una plantilla de cameos de títulos pasados subraya por qué esperamos con ansia la temporada 2 de ‘Andor’ mientras ‘Obi-Wan Kenobi’ fue disimuladamente cancelada.
Por mucho que nos apeteciese a todos ver a Ewan McGregor, si no se había dado con una historia en la que tuviese sentido que volviese a encarnar al Jedi no había por qué comenzar a rodar. Ni un forzado enfrentamiento con Vader pudo hacer que aquello tuviese sentido más allá de su día de emisión y, lo verdaderamente triste, es que su sombra se extendió a ‘Ahsoka’.
Rendida a no ser más que una continuación de la historia que contó ‘Star Wars Rebels’, la emoción por reencontrarse con Hayden Christensen en su edad de ‘Star Wars: The Clone Wars’ hubiese sido más impresionante si no le hubiésemos visto pocos meses antes en el título anterior. Tampoco ayudó que toda la primera tanda de capítulos funcionase como una especie de trailer de lo que podría llegar a ser la temporada 2 de ‘Ahsoka’, pero por eso nos agarramos a las novedades de ‘The Acolyte’ con la esperanza del que ha visto luz al final del túnel.
Independientemente de que su resultado final sea mejor o peor dentro de unas semanas, es un placer dejar de mirar las figuritas de la estantería un momento para que alguien nos cuente algo nuevo.
Texto original: Fotogramas


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