La plataforma cumple su sueño de ser tener una serie de cintas disponibles en su plataforma
Durante años, la idea de un “Netflix gratis y legal” ha rondado la imaginación de muchos usuarios de internet. Wikipedia también lo soñaba. Hoy, ese deseo se ha hecho realidad, aunque solo a medias. La enciclopedia libre, o mejor dicho, parte de su comunidad de editores, ha impulsado el lanzamiento de una plataforma de streaming gratuita con un catálogo que supera las 4.000 películas, todas ellas de acceso legal.

En un contexto en el que resulta difícil entender nuestra manera de ver la televisión sin hablar de las plataformas de streaming, el sector atraviesa un momento de desgaste. Las constantes subidas de precio, la inclusión de anuncios y la fragmentación de los contenidos están generando un descontento generalizado entre los usuarios. No es casual que YouTube ya haya superado a Netflix como la plataforma más vista en televisores, igualando por sí sola la audiencia conjunta de Netflix y Amazon. Su principal ventaja sigue siendo el acceso gratuito, aunque con opciones de pago para eliminar anuncios o desbloquear funciones adicionales.
En este escenario surge WikiFlix, una alternativa pensada para quienes no desean pagar una suscripción más. Se trata de una plataforma de streaming accesible desde una página web, sin necesidad de descargas ni de crear una cuenta de usuario. Su catálogo incluye más de 4.000 películas que pueden filtrarse por título, año de estreno o por categoría, con casi 500 opciones disponibles. Además, cada ficha ofrece sinopsis y datos sobre el reparto, lo que convierte a la plataforma también en una valiosa base de datos cinematográfica.
Detrás del proyecto se encuentra un grupo de editores de Wikipedia que mantienen intacta la filosofía de la enciclopedia: ofrecer contenido gratuito y permitir que la comunidad contribuya activamente. De hecho, el catálogo puede seguir ampliándose gracias a la colaboración de los usuarios. Las películas no se alojan directamente en la plataforma, integrada en Toolforge y operada por la Fundación Wikimedia, sino que se enlazan desde repositorios externos como Internet Archive, Wikimedia Commons o incluso YouTube.
Eso sí, esta gigantesca base de datos tiene una limitación clara: no es una plataforma para todos los públicos. Aquí no se encontrarán producciones actuales ni grandes éxitos comerciales como Avatar, títulos de Marvel o series de moda. El objetivo es otro: preservar y difundir el legado de los clásicos que forman parte de la historia del cine a nivel mundial. El catálogo incluye películas que datan desde 1874, lo que convierte a WikiFlix en una auténtica joya para los cinéfilos más curiosos y amantes del cine clásico.
La gran pregunta es cómo es posible ofrecer todo este contenido de forma gratuita y legal. La respuesta está en el dominio público. Las más de 4.000 películas disponibles forman parte del patrimonio intelectual que ya no tiene restricciones de derechos de autor, bien porque nacieron sin ellos o porque estos han expirado con el paso del tiempo. Gracias a ello, Wikipedia —o mejor dicho, su comunidad— ha logrado materializar un sueño largamente acariciado: un espacio donde ver cine gratis, legal y con vocación cultural.
Fuente: Betech


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