Emilia Perez se une a la lista de cintas que no llegan favorecidas por sus falldas campañas

Por Juan José Cruz (Cinepremiere)

Los Premios Óscar son el evento más importante de la industria cinematográfica, uno donde el talento y la excelencia son celebrados y reconocidos. Sin embargo, no todo es glamour, elegancia y celebración en la carrera por la estatuilla dorada. Detrás de los reflectores se despliegan intensas campañas publicitarias, algunas tan agresivas y cuestionables que han pasado como las peores en la historia de los Premios Óscar. Desde tácticas sucias y difamación, hasta ataques contra minorías y declaraciones absurdas, conoce cómo algunas películas y actores se volvieron inolvidables.

Margaret Avery – El color púrpura

Margaret Avery El color púrpura

En la temporada de premios de 1985, Margaret Avery fue una de las actrices más celebradas por su interpretación de Shug Avery en esta aclamada película de Steven Spielberg. Sin embargo, la competencia era feroz, y Avery no contaba con el mejor respaldo para impulsar su campaña. A pesar de esto, no se rindió y decidió tomar las riendas.

Con sus propios recursos, compró un anuncio de página completa en la revista Variety, una de las publicaciones más influyentes de la industria del cine. En el anuncio, Avery aparecía en una foto en blanco y negro, luciendo elegante y segura de sí misma. El texto destacaba su trayectoria, talento, y pedía a los votantes de la Academia que la tuvieran en cuenta para el premio.

Con frases como “El tiempo ha llegado para que los votantes de la Academia decidan si soy una de las mejores actrices de reparto este año, o no” y “Gracias Dios por la oportunidad”, el anuncio generó opiniones encontradas. Se consideró un acto de valentía, pero también uno de desesperación por parte de la actriz. Avery consiguió su ansiada nominación, pero no ganó el premio.

Shakespeare apasionado vs Salvando al soldado Ryan

La campaña de este romance para los Premios Óscar es una de las más controvertidas en la historia. Protagonizada por Gwyneth Paltrow y Joseph Fiennes, ganó el Óscar a la Mejor Película en 1999, superando a la favorita Salvando al soldado Ryan, un drama bélico de Steven Spielberg. La victoria fue sorpresiva, pues el consenso era que la cinta de Spielberg era superior y merecía el premio.

Que Shakespeare apasionado ganara el premio principal se le atribuyó a una campaña de marketing muy agresiva por parte de los productores, Harvey Weinstein y Miramax Films. Se dice que Weinstein y Miramax gastaron una gran cantidad de dinero en publicidad y relaciones públicas para promocionar su película y hacerla ganar. También hubo una campaña en contra del título bélico, dentro de la cual se comentaba que la película sólo se sostenía por sus 15 minutos iniciales. Al final, la producción de Spielberg ganó 5 Premios de la Academia, incluyendo Mejor dirección. Desde entonces, expertos señalan que las campañas sucias marcaron los Óscar.

En contra de Una mente brillante

russell crowe en una mente brillante

La campaña en contra de este título, que se llevó a cabo durante la temporada de premios de 2002, fue un intento de desprestigiar la historia y evitar que ganara el Oscar a la Mejor Película. La campaña alegaba que la cinta con Russell Crowe era inexacta y engañosa en su representación de la vida del matemático John Nash, quien padecía esquizofrenia paranoide. Se dijo que la cinta era ofensiva para las personas con enfermedades mentales, pero también que el protagonista era antisemita y gay. Nash incluso realizó apariciones televisivas para desmentir los comentarios en su contra.

Ni siquiera el guion escrito por Akiva Goldsman se salvó de la polémica, pues enfrentó acusaciones de plagio. Muchas de las acusaciones provinieron de The Drudge Report y Roger Friedman, miembro de Fox News. Stacey Snider, responsable de Universal (la distribuidora tras la película) acusó tácticas engañosas, e incluso se mencionó al estudio Miramax, que impulsaba Crimen imperdonable. Harvey Weinstein (cofundador de Miramax) enfrentó a Snider, diciendo que “enterraría” la película si todo continuaba. Al final, Una mente brillante ganó el premio a Mejor película.

Pandillas de Nueva York

En 2003, año durante el cual compitió esta película, se vivió un verdadero baño de sangre. A Robert Wise, director de Amor sin barreras y La novicia rebelde, se le adjudicó una editorial donde abogaba por el triunfo de Martin Scorsese en la categoría de Mejor dirección. Miramax, el estudio detrás de la cinta, utilizó las palabras de Wise como un respaldo a su campaña, algo que fue visto como una violación a las reglas de la Academia. Al final, se supo que el texto fue escrito por un publicista de Miramax, Murray Weissman.

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Ese mismo año, a Nicole Kidman (protagonista de Las horas) se le inventó que tenía una relación extramarital con Jude Law, y surgieron documentos en contra de Roman Polanski (nominado por El pianista), esto por abusat de Samantha Geimer, quien sólo tenía 13 años. Un año de locura.

Alto impacto

La campaña de este polémico título en los Óscar fue muy agresiva y controvertida. Se le acusó de utilizar tácticas poco éticas y de apelar a sentimientos raciales para ganar el premio a Mejor película en 2006. Lionsgate, entonces un estudio independiente, invirtió dinero como pocas veces para asegurarse de que los actores, el bloque más amplio de votantes en los Óscar, tuvieran acceso a la película. También se organizaron funciones especiales, y a pesar de que las críticas no eran precisamente positivas, la película “se ganó” a los votantes. Además, se mandaron 130 mil copias en DVD de la película, de los cuales 110 mil fueron para todo tipo de actores, incluso los que no votaban en la Academia. Así, también se aseguraron de que el Sindicato de Actores los premiara en su categoría máxima y el boca a boca se extendiera.

Al final, se invirtieron casi $4 millones de dólares para asegurar el triunfo, y asó sucedió. No obstante, se le considera una de las peores ganadoras en la historia de los Óscar.

“Las dos cosas más importantes de nuestra campaña fueron lograr que Alto impacto fuera vista por todos los que necesitaban verla, y luego recordarles cómo les hacía sentir”, dijo Tom Ortenberg, entonces presidente de Lionsgate Theatrical Films (vía).

Zona de miedo

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El drama bélico estrenado en 2009 hizo historia con Kathryn Bigelow, quien se convirtió en la primera mujer que ganaba un Óscar a Mejor dirección. En 2010 compitió contra Avatar en numerosas categorías, algo especial si consideramos que Bigelow estuvo casada con James Cameron años atrás. Nicolas Chartier, productor de Zona de miedofue acusado por enviar numerosos correos electrónicos a votantes. Les solicitó que su veredicto fuera a favor de Bigelow, y no de un blockbuster como Avatar.  

Wstos correos electrónicos fueron considerados como una violación de las reglas de la Academia, que tomó la decisión de vetar al productor en su ceremonia de premiación. También se publicaron varios artículos que cuestionaron cuán realista era la película, y qué buscaba decir de la guerra. Al final, Zona de miedo ganó el premio máximo de aquel año, y no se supo quién estuvo detrás de los textos.

Melissa Leo – El peleador

Melissa Leo, peores campañas al Óscar

La campaña de Leo para ganar el Óscar a Mejor actriz de reparto fue muy comentada, ya que se salió de las tácticas habituales. En lugar de enviar regalos y flores a los académicos, o hacerse presente en proyecciones de El peleador, Leo hizo algo inusual: se autopromocionó con grandes anuncios. En las revistas aparecieron impagenes de página completa con la actriz posando con un abrigo de piel y la palabra “Consider” (“Considera”).

Estos anuncios fueron considerados por muchos como «agresivos» y «desesperados», ya que la campaña parecía más centrada en la autopromoción que en el reconocimiento de su talento actoral. Algunos la criticaron por ser demasiado agresiva y poco elegante, mientras que otros defendieron su derecho a promocionarse a sí misma. Durante el tradicional desayuno de nominados al Óscar, Leo señaló (vía) que se trataba de “mostrar otro lado” suyo. Al final, el premio terminó en sus manos.

Bruce Broughton – Alone Yet Not Alone

Alone Yet Not Alone

En 2014, el premio a Mejor canción original fue para Let It Go, que se volvió casi en un himno de Frozen: Una aventura congelada. Si había un premio seguro ese año, era el de esa categoría. A pesar de tenerlo todo en contra, el compositor Bruce Broughton hizo su lucha, aunque de una manera deplorable. El ya nominado al Óscar (por el score de Silveradoenvió correos electrónicos a votantes para pedir que escucharan su trabajo (una canción con el mismo título de la película) y lo consideraran en la contienda.

Cheryl Boone Isaacs, presidenta de la Academia, emitió un comunicado en contra, y aseguró que, sin importar cuán bienintencionados fueran los correos de Broughton, iban en contra de las reglas. Al final, la nominación fue revocada, y el músico no lo tomó con buenos ojos. Argumentó que era un ejercicio de doble moral por parte de la Academia, y envió una polémica carta a sus representantes.

Jennifer Aniston – Cake

Peores campañas al Óscar, Jennifer Aniston

Luego de años dedicada a la comedia, y con el éxito de Friends a sus espaldas, Anniston dio un giro a su carrera con Cake, película de 2014 en la que dio vida a una mujer con dolor crónico y adicciones. Sin maquillaje, alejada de los gags, y con una actuación sobresaliente, todo parecía de maravilla para la actriz. Pronto se habló de posibilidades en el Óscar, y hubo hasta nominaciones a los Globos de Oro y SAG Awards.

Anniston hizo campaña como nunca. Dio entrevistas, habló de su “valentía” al hacer la película sin maquillaje, e incluso envió pastelillos a algunos de los votantes haciendo un pequeño chiste con el título de su cinta. También hubo proyecciones especiales y charlas con la audiencia. Cada paso en su campaña para conseguir la nominación fue correcto, pero nadie se imaginaba que, en sus nominaciones, la Academia la ignoraría por completo. Gracias a Tom O’Neil, editor de Gold Derby, se supo que Aniston tenía reservado un junket con la prensa dentro de un lujoso hotel, donde discutiría la nominación que ella sentía segura. Incluso se organizó una premiere de la cinta la noche anterior de las nominaciones. Evidentemente, el junket se canceló. “¡Soy la ignorada número uno!”, dijo Aniston en una entrevista para el programa de Ellen Degeneres.

Lady Gaga – Nace una estrella / La casa Gucci

Si a alguien se le da la perseverancia, es a Lady Gaga. Luego del éxito en que se convirtió Nace una estrella, la también cantante repitió hasta el cansancio una famosa frase: “Puede haber 100 personas en una habitación y 99 de ellas no creen en ti, pero sólo se necesita una (que lo haga)”. Entrevista tras entrevista, esas palabras (refiriéndose a Bradley Cooper, su coprotagonista y director) se convirtieron casi en un mantra, e incluso en memes. Al final, se conformó con el Óscar a Mejor canción original.

Tres años después, Gaga volvió recargada en la contienda a Mejor actriz, esta vez por La casa Gucci. En numerosas entrevistas habló sobre lo mucho que trabajó para interpretar a Patrizia Reggiani. Lejos de impresionar, provocó hasta burlas de algunos en la industria. Mencionó que adoptó el acento de Reggiani y su forma de hablar, incluso viviendo como ella durante meses. Dijo que escribió una biografía sobre ella, afirmó sentirse ebria con los tragos falsos del rodaje, e incluso estudió animales para para prepararse. Entre sus objetos de análisis estuvieron los gatos, los zorros y hasta las panteras. Por si eso fuera poco, declaró que enjambres de moscas la siguieron en el último día de rodaje, y aseguró que todo fue obra de la Patrizia verdadera. Consiguió nominaciones en los Globos de Oro y SAG Awards, pero los Óscar la ignoraron.

Andrea Riseborough – Mala suerte, buena suerte

Peores campañas al Óscar, Andrea Riseborough

En enero de 2023, a una semana de que se anunciaran las nominaciones al Óscar, las contendientes a Mejor actriz parecían claras. Sin embargo, en cuestión de horas, el nombre de Andrea Riseborough se elevó como la espuma. Diversas funciones y charlas, donde estuvieron presentes figuras como Charlize Theron, Edward Norton y Kate Winslet, se viralizaron por la forma en que se hablaba de Riseborough y cómo se pedía (o casi se imploraba) a la Academia para que los votantes reconocieran su trabajo. Además, hubo

Decenas de publicaciones en Twitter, y otro tipo de ayudas solicitadas por el director Michael Morris y su esposa, terminaron en una sorpresiva nominación al Óscar. Frances Fisher, actriz y votante de los Óscar, fue mencionada por la intensidad de sus publicaciones. En ellas se atrevió a pedir que 218 de sus compañeros votaran a Riseborough en primer lugar para conseguir su candidatura. Hubo un exhaustivo análisis entre los miembros de la Academia, pero no se determinó que las reglas fueran rotas. Por otro lado, si se consiguió que la organización se cuestionara cómo abordar las campañas en un tiempo donde abundan las redes sociales y todo tipo de comunicación digital.

Michelle Yeoh – Todo en todas partes al mismo tiempo

Durante el mismo año en que la nominación de Andrea Riseborough despertó dudas, la protagonista de Todo en todas partes al mismo tiempo hizo una publicación que no fue muy bien recibida. Días antes de la ceremonia, y en las últimas horas de votación, la actriz compartió un artículo de la revista Vogue. En este se argumentaba que Cate Blanchett, quien competía con Yeoh por el premio a Mejor actriz, ya había ganado dos premios de la AcademiaPor ello era más significativo que Michelle ganara el premio.

La publicación fue eliminada poco después, pero no antes de que se volviera viral y generara críticas hacia Yeoh. Esta se interpretó como un intento de menospreciar los logros de Blanchett, y una violación de las reglas de la Academia sobre la influencia a la hora de votar. Tras la polémica, Yeoh señaló que nunca fue su intención dañar a su compañera, y que la admiraba por su gran trayectoria. Al final, sí consiguió el premio que tanto deseaba.

Bradley Cooper – Maestro

Con una docena de nominaciones (en diversas categorías) y ningún Óscar, Bradley Cooper es considerado uno de los máximos perdedores en la historia de estos premios. Sus tres candidaturas más recientes fueron consecuencia de su trabajo en Maestro, película donde dirigió, escribió el guion, e interpretó a Leonard Bernstein. Aunque la película recibió críticas positivas, las declaraciones de Cooper durante la temporada de premios fueron vistas como “desesperadas”.

El también protagonista de Nace una estrella hizo alarde de cómo estudió durante seis años para aprender a dirigir seis minutos y 21 segundos de música en una escena crucial. También explicó que en sus sets no permite las sillas porque le quitan energía a los actores. Además, llegó a las lágrimas al hablar de su conexión con Bernstein (que murió cuando Bradley tenía sólo 15 años). En otra entrevista, esta vez a cargo de los hijos de Leonard, también señaló que lo extrañaba. Durante los días previos a los Óscar de 2024, e incluso días después de que Maestro se fuera con las manos vacías, diversos artículos se encargaron de analizar cómo Bradley Cooper es, quizá, la persona que más desea un Óscar. Inolvidables resultaron sus reacciones (con una evidente sonrisa forzada) tras perder el premio a Mejor actor en los Globos de Oro y SAG Awards.

Emilia Pérez

Peores campañas al Óscar, Emilia Pérez

Con 13 nominaciones, este musical parecía la rival a vencer en la 97ª entrega de los Óscar. A pesar de la polémica, en ese momento por la mala representación de México, la cinta era favorita para arrasar con los galardones. En cuestión de días, una ola de problemáticas declaraciones, rumores y atropelladas respuestas acabó con todo.

Todo inició cuando se viralizó una entrevista del director Jacques Audiard. En ella habló del idioma español como una de las lenguas de países emergentes, en desarrollo, de modestos, pobres y migrantes”. Horas después, Karla Sofía Gascón, protagonista de la cinta y primera actriz trans nominada al Óscar, habló en contra del equipo que rodea a Fernanda Torres, brasileña también nominada como Mejor actriz. Dijo que algunas personas cercanas a ella querían derribar a Emilia Pérez, algo con lo que no estaba de acuerdo.

El público brasileño, en su mayoría, la atacó de todas las maneras posibles. Y aunque la actriz aclaró que nunca fue su intención hablar mal de su colega, aún faltaba lo peor. En redes sociales resurgieron antiguos tuits y declaraciones de Karla Sofía Gascón en las que expresa opiniones consideradas como transfóbicas, misóginas, racistas y clasistas. Estas generaron una ola de críticas y pusieron en entredicho su activismo en favor de los derechos de las mujeres y la comunidad LGBTQ+. A raíz de la polémica, Karla Sofía Gascón fue excluida de varios eventos y entrevistas relacionados con la promoción de Emilia Pérez. La controversia ha afectado negativamente su imagen pública y ha generado un debate sobre la responsabilidad de las figuras públicas y la tolerancia en las redes sociales.

Diversos medios estadounidenses abordaron la problemática, y estudiaron cómo semejante comportamiento podría ser perjudicial para las aspiraciones de su película. En Variety incluso se le nombró “la Donald Trump en la temporada del Óscar”.

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